
El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.
Un equipo multidisciplinar unido por la sostenibildiad en el cultivo del champiñón

Una entidad dedicada a impulsar el desarrollo rural, la sostenibilidad territorial y el fomento de la innovación en el medio agrario.
Conectan el proyecto con la sociedad. Coordinan las acciones en el territorio rural y lideran la estrategia de comunicación, divulgación y transferencia de resultados, asegurando que los avances de BIOFUNGI tengan un impacto real y duradero.

Un centro de investigación dependiente de la Diputación de Cuenca, considerado un referente a nivel internacional en el ámbito de los hongos cultivados.
Son el motor científico. Se encargan de realizar los ensayos analíticos y de evaluar exhaustivamente la eficacia de los biofungicidas, tanto en el laboratorio como en salas de cultivo experimentales.

La voz del sector productor micológico en Castilla-La Mancha, representando de manera directa los intereses y necesidades de los cultivadores.
Son el puente entre el laboratorio y el campo. Facilitan las explotaciones comerciales reales para probar los bioproductos y garantizan que esta nueva tecnología se transfiera de forma efectiva a los agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.
Un equipo multidisciplinar unido por la sostenibildiad en el cultivo del champiñón

Una entidad dedicada a impulsar el desarrollo rural, la sostenibilidad territorial y el fomento de la innovación en el medio agrario.
Conectan el proyecto con la sociedad. Coordinan las acciones en el territorio rural y lideran la estrategia de comunicación, divulgación y transferencia de resultados, asegurando que los avances de BIOFUNGI tengan un impacto real y duradero.

Un centro de investigación dependiente de la Diputación de Cuenca, considerado un referente a nivel internacional en el ámbito de los hongos cultivados.
Son el motor científico. Se encargan de realizar los ensayos analíticos y de evaluar exhaustivamente la eficacia de los biofungicidas, tanto en el laboratorio como en salas de cultivo experimentales.

La voz del sector productor micológico en Castilla-La Mancha, representando de manera directa los intereses y necesidades de los cultivadores.
Son el puente entre el laboratorio y el campo. Facilitan las explotaciones comerciales reales para probar los bioproductos y garantizan que esta nueva tecnología se transfiera de forma efectiva a los agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.
Un equipo multidisciplinar unido por la sostenibildiad en el cultivo del champiñón

Una entidad dedicada a impulsar el desarrollo rural, la sostenibilidad territorial y el fomento de la innovación en el medio agrario.
Conectan el proyecto con la sociedad. Coordinan las acciones en el territorio rural y lideran la estrategia de comunicación, divulgación y transferencia de resultados, asegurando que los avances de BIOFUNGI tengan un impacto real y duradero.


Un centro de investigación dependiente de la Diputación de Cuenca, considerado un referente a nivel internacional en el ámbito de los hongos cultivados.
Son el motor científico. Se encargan de realizar los ensayos analíticos y de evaluar exhaustivamente la eficacia de los biofungicidas, tanto en el laboratorio como en salas de cultivo experimentales.

La voz del sector productor micológico en Castilla-La Mancha, representando de manera directa los intereses y necesidades de los cultivadores.
Son el puente entre el laboratorio y el campo. Facilitan las explotaciones comerciales reales para probar los bioproductos y garantizan que esta nueva tecnología se transfiera de forma efectiva a los agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.
Un equipo multidisciplinar unido por la sostenibildiad en el cultivo del champiñón

Una entidad dedicada a impulsar el desarrollo rural, la sostenibilidad territorial y el fomento de la innovación en el medio agrario.
Conectan el proyecto con la sociedad. Coordinan las acciones en el territorio rural y lideran la estrategia de comunicación, divulgación y transferencia de resultados, asegurando que los avances de BIOFUNGI tengan un impacto real y duradero.

Un centro de investigación dependiente de la Diputación de Cuenca, considerado un referente a nivel internacional en el ámbito de los hongos cultivados.
Son el motor científico. Se encargan de realizar los ensayos analíticos y de evaluar exhaustivamente la eficacia de los biofungicidas, tanto en el laboratorio como en salas de cultivo experimentales.

La voz del sector productor micológico en Castilla-La Mancha, representando de manera directa los intereses y necesidades de los cultivadores.
Son el puente entre el laboratorio y el campo. Facilitan las explotaciones comerciales reales para probar los bioproductos y garantizan que esta nueva tecnología se transfiera de forma efectiva a los agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
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Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.




El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.

El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.

El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.



El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Para ello, el proyecto se basa en dos materias primas principales:
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Además, podemos observar los beneficios y objetivos clave.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.
El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Para ello, el proyecto se basa en dos materias primas principales:
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Además, podemos observar los beneficios y objetivos clave.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.
El proyecto BIOFUNGI tiene como objetivo principal el desarrollo de biofungicidas naturales para controlar las enfermedades que afectan al cultivo de hongos comestibles, especialmente el champiñón blanco (Agaricus bisporus).
Frente a la aparición de resistencias en los patógenos y la reducción de productos químicos autorizados, esta iniciativa apuesta por la economía circular transformando subproductos agroindustriales en soluciones biotecnológicas de alto valor.
Para ello, el proyecto se basa en dos materias primas principales:
Quitosano de insectos: Extraído de los exoesqueletos del escarabajo molinero (Tenebrio molitor), aprovechando un subproducto de la emergente industria de la insecticultura.
Extractos vegetales: Utilización de hidrolatos de ajo y tomillo, cultivos de gran relevancia y tradición en Castilla-La Mancha.
Además, podemos observar los beneficios y objetivos clave.
Agricultura Sostenible: Ofrece una alternativa eficaz y ecológica a los fungicidas sintéticos para combatir enfermedades destructivas como la mole seca y la mole húmeda.
Alimentación Saludable: Ayuda a reducir los residuos químicos en los cultivos, respondiendo a la demanda de los consumidores y alineándose con la estrategia europea «De la Granja a la Mesa».
Impulso Regional: Desarrollado íntegramente en Castilla-La Mancha, región líder en producción de champiñón en España, el proyecto fomenta la creación de empleo rural y la competitividad del sector mediante la colaboración de empresas biotecnológicas, investigadores y agricultores.